Este verano he tenido el privilegio de pasar mis vacaciones como invitada en un pueblo de Salamanca, Martín de Yeltes. Las personas que me invitaron son muy importantes en mi vida, nos queremos sinceramente y hemos disfrutado con verdadera avidez los días compartidos. Paseos, excursiones, siestas, risas, partidas de cartas y parchís en el patio al anochecer y en dicho patio compartimos vida con unos papás gorriones que estaban totalmente entregados a sus dos polluelos. Me tenían hipnotizada, no podía dejar de estar atenta a todo lo que ocurría en el pequeño y escondido nido pues lo tenían bajo la teja de una tenada. Dos o tres días antes de volver a casa los polluelos abandonaron el nido. Fue un momento tan natural y mágico que no soy capaz de describir lo que sentí. Cuanto nos enseñan los animales... Todos los que estábamos en esa acogedora casa sufrimos el síndrome del nido vacío, Cómo los echábamos de menos... Feliz vuelo pequeños.
domingo, 9 de octubre de 2022
viernes, 6 de agosto de 2021
jueves, 5 de agosto de 2021
viernes, 6 de noviembre de 2020
miércoles, 29 de abril de 2020
miércoles, 22 de abril de 2020
lunes, 20 de abril de 2020
jueves, 9 de abril de 2020
martes, 7 de abril de 2020
martes, 31 de marzo de 2020
lunes, 30 de marzo de 2020
viernes, 20 de marzo de 2020
lunes, 20 de enero de 2020
domingo, 19 de enero de 2020
domingo, 13 de octubre de 2019
sábado, 12 de octubre de 2019
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






























