martes, 22 de noviembre de 2011

Pobre caballero




Os quiero contar la historia
de un eterno caballero.
Pene le llaman de nombre.
De profesión, fiel guerrero.

Una devoción profesa.
Liberar a la princesa
de su injusto cautiverio.

El manido caballero
se ha tomado muy a pecho
conquistar un viejo sueño.

Encontrar su cortesana
cautiva, casta y lozana
esperando a su guerrero.

A la puerta del castillo
(bien cerrada, por supuesto)
se sitúa el caballero.

Con sus dotes de estratega
traza un plan inteligente
y utiliza su cabeza
cual si fuera un ariete.

Contra la puerta arremete
una, otra y otra vez,
hasta que la puerta, cede.

No pierde tiempo, se mete.
Como será su sorpresa.
¡No se encuentra la princesa!

Sale. Y no queda satisfecho.
Tiene que asegurarse. Entra.
Sale, entra, sale, entra.
Que gusto le da esa puerta.
¡Caray! ¿Que coño tendrá?

Vuelve a mirar otra vez.
Ahora, por puro placer
pues según cruza el dintel
piensa, ¡que aún no aparezca!

Nada tiene que temer.
Su liberada princesa,
la gran puerta del castillo
se la pone entre las piernas.



La Cambrila

viernes, 18 de noviembre de 2011

Frase

Cada uno de nosotros nace al mundo siendo alguien.
Luego pasamos el resto de la vida tratando de descubrir quien.”

(Dean hamer y Peter Copelan)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Faralaes

Mis ojos miran

Mis ojos miran.
Miran hacia dentro
más claro que nunca.
Nudo de garganta,
barbilla retorcida,
labios apretados,
perlas en las mejillas.


La Cambrila

Hache dos O

Hache dos o roja,
corriendo por la mejilla
lloran los ojos, si.
Pero, de quién es la culpa?
Es mía?
Fue tuya?
Importa?


La cambrila

martes, 1 de noviembre de 2011

martes, 25 de octubre de 2011

Me dieron vida



Me dieron vida,
se la quedaron.

La quise mía,
me la negaron.

Luché por ella,
me condenaron.

Por qué lo hicieron?
Me he preguntado.


La Cambrila

martes, 18 de octubre de 2011

Gasolina



Se ha parado el motor.
Me encuentro sin combustible.
Estoy un tanto perdida.
No sé si ir a buscarlo
o tú, me lo traerás.
Si salgo, te incomodo.
Si sigo esperando...
No sé, la verdad, no sé...
Yo no quiero hacerte daño
pero, me he de mover.
No sé, no sé ¡que dilema!
Pero hay otra cuestión.
Tú piensas en como ando
cuando estoy sin gasolina?
No sé, no sé ¡que problema!


La Cambrila

viernes, 14 de octubre de 2011

Los jefes

A lo largo
de una cantidad
indeterminada
de décadas.
Se ha venido
experimentando
con vastagos
bastardos
de sofisticadas
vampiresas
de alta sociedad.
Los cuales,
fueron amamantados
con leche de
murciélaga.
Creando así
una nueva
raza de
chupa-sangres.
Los jefes.


La Cambrila

jueves, 13 de octubre de 2011

Te veo

 No hagas nada extraño, no te fíes de nada, ten cuidado.
 En cualquier lugar  pueden estar observándote...





viernes, 7 de octubre de 2011

Juancho

Muerte en cadena



La asesinó.
Le dejó la vida.
Le parece poco.

La niña asesinada
vuelve como espectro
perenne y vengativo,
reclamando sus derechos.

Proyecta contra mi
su rabia, su dolor,
su angustia.
Por no haber
vivido niña.
Por haberla obligado
a mutar en vieja.

¡ Pero no fui yo!
No comprende, que
sufrí tanto como ella.

Pregunta.
Por qué murió
si apenas había nacido?
Y no tengo respuesta.
Pero se, que lo peor
no fue la muerte.
Lo peor fue la culpa
Que sin tenerla quedó.

Anda ¡Dejame tranquila!
De muerta, has mutado
en psicópata maligna
y ahora, eres tu
la que asesina.

Haciéndome sentir muerta.
Cuando nunca
he estado tan viva.

Cuando nunca
he tenido tantos
motivos para vivir,
y nunca había tenido
la felicidad,
la vida,
tan cerca.

¡Yo, no tuve la culpa!
Por favor.
Ya que me dejaron
vida...
¡Dejame vivir!
O, acaso prefieres ,
que sigamos muertas?


La Cambrila

lunes, 3 de octubre de 2011

Conspirando




Ciego jardinero




El mundo es tierra
yo, tallo prendido
de raíces hondas.
En cada primavera
pequeñas yemitas
en mi tallo brotan.
¡Ay! Jardinero envidioso
siempre las yemas me podas.

Las raíces, casa año
van más hondas.
Unas veces desespero
otras, espero en la sombra.
¡Ay! Celoso jardinero.
¡Siempre las yemas me podas!

Dejame crecer en Mayo
que en verano te doy sombra.
Dejame ofrecerte flores,
flores cargadas de aroma.
¡Ay ! Los celos jardinero,
tus propias yemas te poda.


La Cambrila

sábado, 1 de octubre de 2011

Acuarela

Reciclarse



Ha ido a la peluquería.
Se ha pintado labios
y mejillas,
ha adornado
su cuello con
una enredadera
de campanillas
y se ha puesto
lentillas lila.


Todos la miran.
Unos con miedo
otros, con envidia.
Y dice la luna
desde allá arriba.
¿qué pasa,
es que una
no se puede
poner al día?


La Cambrila

viernes, 30 de septiembre de 2011

Frase

El secreto de la felicidad es tratar las catástrofes como molestias, y no las molestias como catástrofes. ( Adré Maurois)

Frase

El mundo es un libro hermoso, que muy poco vale para quien no sabe leerlo. (Carlo Goldoni)

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Réquiem

Ventana

Ventana.
Torso de niña asomada,
de niña, encadenada.

Ventana.
Torso de niña asomada,
de niña vieja, cansada.

Ventana.
Torso de niña asomada,
de niña muerta, arrugada.

Ventana.
Torso de niña asomada,
niña muerta y,
aún encadenada.


La Cambrila

sábado, 24 de septiembre de 2011

De oro viejo

¡ Que ya no!



Que a ti no te gusto.
Que tu no me aceptas.
Que quieres que cambie.
Que te doy vergüenza.
Qué quieres que haga
si por mas que cambie
nunca estás contenta.
Que ya no me importa
que diga la gente.
Que voy a buscar quien quiera quererme.
Quien quiera de mi
lo que he sido siempre.

Buscaré otra gente
con la que quererme.
Que no me destruyan.
Que no me avergüencen.
Que me dejen ser
lo que he sido siempre.
Que no pararé.
Que quiero tenerme.
Que no quiero ser
lo que es otra gente.
Que no me acobarden.
Que no me avergüencen.


La Cambrila 

viernes, 16 de septiembre de 2011

Futuro


La vida chupa.
Siendo frágil cigarrillo,
en su mano me abraso.
Cómo me consumo?
Lento, o rápido?
Qué hará la vida?
Apurará hasta la chicharra?
O, el catastrófico pié de Dios
me aplastará sin compasión,
en medio de mi martirio?

La Cambrila

Meditando

lunes, 12 de septiembre de 2011

La figurita de chocolate





Erase una vez un pastelero, hacia dulces muy ricos pero lo que mejor hacía eran las figuritas de chocolate. Las hacía de todas las formas que podáis imaginar, con forma de tren, de barco, de estrella, de margarita etc... Un día pensó en hacer unas figuritas nuevas, tendrían forma de niño. Cuando cerró la pastelería y se quedó solo se puso manos a la obra y fabricó una bandeja entera de los niños de chocolate mas bonitos del mundo. Cuando terminó apagó las luces y se fue a la cama.

Todas las noches cuando el pastelero se iba a descansar, entraba en la pastelería un hada voladora a la que le gustaban mucho los dulces y el chocolate de esa pastelería era el que mas le gustaba. Cuando entró al obrador y vio aquellos niños de chocolate tan bien hechos se quedó pasmada y no se dio cuenta de que se acercaba peligrosamente a una estantería. Cuando la vio era demasiado tarde y chocó. Derribó varios tarros de mermelada provocando un gran estruendo cris, cras, cotocloc...El hada se asustó muchísimo en su apresurada huida golpeó el extremo de su barita contra otra estantería ¡ding! De la barita se desprendieron varias estrellitas mágicas que cayeron sobre una de las figuritas de chocolate.

A la mañana siguiente con los primeros rayos de sol la figurita sobre las que habían caído las estrellitas mágicas comenzó a despertar.
-Um... que bien he dormido. Dijo mientras estiraba sus bracitos de chocolate.
-Buenos días compañeros. Pero nadie contestó. Esto es muy extraño, pensó. Y mientras zarandeaba a varias figuritas que tenía a su alrededor, se dio cuenta de que únicamente el podía moverse.

El sonido de unas llaves que abrían la puerta alertó a la figurita y se quedó muy, muy quieta. El señor pastelero abrió su tienda como de costumbre y colocó la bandeja de figuritas en el centro del escaparate.
-Aquí las verán todas las personas que pasen, como me han quedado muy bonitas seguro que las venderé todas. Se dijo el pastelero.
Poco después pasó por la calle un niño con su mama y al ver las figuritas dijo: - Mama, mama, mira que figuritas de chocolate, son las mas bonitas del mundo. ¿Me compras una? Porfi mami, porfi, porfi.
-Bueno, vamos te la compraré. Dijo su mama.
El pastelero fue a coger una figurita y el niño le dijo:
-No, esa no, la que está mas al centro.
-¿Esta?
-No, la que está mas abajo. Esa, esa es la que yo quiero.
El niño había escogido la chocolatina que estaba justo delante de la figurita viva.
-Oh, Dios mío pensé que me cogía, que miedo he pasado ¿para qué nos querrán? Pensó la figurita mientras veía salir al niño de la pastelería sujetando con una servilleta a uno de sus compañeros y según pasaba frente al escaparate ¡ñam! El niño se comió un brazo entero de un solo bocado.
Ahora si que sintió miedo la figurita viva.
-¡Me van a comer! ¡Esto es terrible! Tengo que escapar sin perder un segundo. Planeó la figurita.
Tuvo que esperar un buen rato hasta que la puerta que daba a la calle se quedó abierta y el pastelero estaba ocupado preparando un encargo. Entonces la figurita se armó de valor, respiró hondo, saltó del escaparate y corrió lo mas rápido que pudo hasta llegar a un parque.
En su alocada huida la figurita de chocolate tropezó y ¡chof! Cayó de cabeza a un estanque.
-Ay, ay,ay,ay como me he puesto, estoy empapado, cansado y muerto de frío. Tengo una idea, me tumbaré un poquito al sol, así me secaré y entraré en calor.
La figurita se tendió bajo los cálidos rayos del sol y como estaba extenuada de tanto correr, se quedó dormida y no se dio cuenta de que el calor del sol empezaba a derretirla.
El chocolate fundido se fue filtrando en la tierra y desapareció.

Pocos días después y en el mismo lugar donde se había fundido la figura comenzó a brotar un pequeño árbol.
El árbol parecía normal pero no era así, era un árbol mágico pues en solo una noche creció hasta metro y medio de altura y tenía las ramas llenas de mandarinas.

Las personas que frecuentaban el parque estaban asombradas y decían : Esto es muy misterioso, ayer no estaba aquí este árbol, parece magia, la verdad es que tiene unas mandarinas muy apetitosas, ¿qué os parece si probamos una? Sugirió un joven que paseaba con su perro.
-Claro.
-Si.
-Probemos a ver si son dulces...
El joven tomó una mandarina, apenas había comenzado a pelarla cuando dijo:-¡Oh! Es una mandarina muy especial.
-Por qué?
-Qué pasa?
-Qué tiene de raro?
Preguntaban todos mientras atosigaban al muchacho.
-¡Sus gajos son de chocolate!

Nunca nadie supo por qué aquel árbol daba mandarinas de chocolate, pero lo que si sabían es que eran las mandarinas de chocolate mas ricas del mundo.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

Acorazado

Somos tus esclavos